Hoy, de repente, echo de menos ver cómo paseabais juntos, veros en el comedor mientras juego a seguir siempre siendo una niña. Supongo que también echo de menos ser tres en la mesa pero sé que ella lo desearía mil veces más que yo. Diría que, en cada instante piensa en ti y desea con todas sus fuerzas que estés aquí.
Intentó aprender por ti lo que no quiso aprender por ella misma. Eso es amor.
Supongo que no quise darme cuenta de lo que pasaba como de costumbre, supongo que me confundisteis con una niña incapaz de entender. Recuerdo que en el momento en el que supe que ya no le volvería a ver una lágrima se deslizó por mi cara para perderse. Estábamos en un lugar por el que había pasado en muchas ocasiones pero nunca me había parado a contemplar. Necesito volver. Permanecer durante horas sin reloj y poder recordarte. Poder hacer memoria de aquellos momentos que no consigo recordar porque han ido a parar a un lugar lejano cercano al olvido y no se merecen ese paradero. Creo que mi mente ha ido a parar a recordarte para fortalecerme por lo que viene y poder ser fuerte.


