Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

sábado, 31 de julio de 2010

Definitivamente he llegado a la conclusión de que las personas que te marcan en la vida aparecen sin darte cuenta y se hacen un hueco hasta que son casi fundamentales durante un periodo de tiempo.

El problema viene cuando igual que vienen, desaparecen. Esta amistad se desvanece sin darte cuenta, sin poder hacer nada para salvarla. No salen las palabras, no tienes nada de lo que hablar y echas de menos lo que os unía.

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