Mi madre no me conoce y ni se molesta. Trabaja resolviendo problemas ajenos y no sabe ni siquiera escucharme.
El dinero de mi "custodia" se lo gasta en un Audi A3 y en jerseis de todos los colores.
Mi padre me hace elegir sabiendo que nunca he tenido elección. No le puedo pedir algo así cuando el está muy bien así. Sí, es responsable de mi pero no quiero ser una molestia.
Es la mejor persona que conozco y de la que cada día, de su silencio y sus palabras aprendo.
Aquí estoy, el día de Navidad, sola. Llorando y escribiendo mi dolor por canalizarlo de alguna manera.
sábado, 25 de diciembre de 2010
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