Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

sábado, 25 de diciembre de 2010

...

Mi madre no me conoce y ni se molesta. Trabaja resolviendo problemas ajenos y no sabe ni siquiera escucharme.

El dinero de mi "custodia" se lo gasta en un Audi A3 y en jerseis de todos los colores.

Mi padre me hace elegir sabiendo que nunca he tenido elección. No le puedo pedir algo así cuando el está muy bien así. Sí, es responsable de mi pero no quiero ser una molestia.

Es la mejor persona que conozco y de la que cada día, de su silencio y sus palabras aprendo.


Aquí estoy, el día de Navidad, sola. Llorando y escribiendo mi dolor por canalizarlo de alguna manera.

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