Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

domingo, 20 de marzo de 2011

Ponerme frente a ti y tener la mente puesta en qué pasaría si te dijera que te quiero. Mi corazón se acelera y, cuando vuelvo a la realidad, ya no está frente a mi para poder darte el beso con el que tanto me recreo cuando tengo ganas de dejarlo todo, de huir de aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario