Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

miércoles, 18 de julio de 2012

Lágrimas

Llorar es algo que me caracteriza. Me he pasado toda la vida dejando desprender lágrimas por personas, momentos y asuntos que no merecían ni una. ¡Qué le puedo hacer, es mi forma de desahogarme! No puedo evitarlo. A pesar de ello, me he dado cuenta que en los últimos años mis lagrimales se han empezado a secar. Quizá no le doy la misma importancia a los problemas, quizá estoy madurando. No lo sé. Tal vez es porque estoy aprendiendo a no darle tanta importancia a todo. Puede ser. Lo que me he dado cuenta hace relativamente poco es que no solamente se puede llorar por algo malo sino que cuando estás feliz, hay veces que también necesitas llorar como una magdalena para deshacerte del nudo de la garganta que no te deja ni respirar. 

" Lágrimas infinitas al ver que el tiempo contigo se agota. "

Me viene a la cabeza una canción que le va muy bien a esta entrada. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario