Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

viernes, 26 de octubre de 2012

No logramos llegar a conocernos. No llegamos a perder el miedo de ser nosotros mismos. Las ganas de desnudarnos y de perdernos el uno en el otro trajo a la Rutina y a la Monotonía a demoler eso que teníamos. Todo surgió por casualidad y nos dejamos llevar. No supimos ver hacía dónde nos dirigíamos. No fuimos capaces de administrar todo aquello que sentíamos y dejamos que se marchitara. Solo pensábamos en el ahora y nuestro presente se desvaneció. 

 Nunca nos perdimos entre conversaciones en las que las palabras emergieran directamente del corazón. Solamente nos dejamos llevar por la excitación que provocaba desnudarnos el uno al otro.

 Soy totalmente consciente que es difícil lograr compenetrarte con una persona, lograr tener una relación y empezar por conocerse cuando lo que más deseas es besarle mientras le desnudas y deseas que ese momento no acabe nunca es muy difícil pero necesario cuando quieres eso que tienes entre manos salga bien. 

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