Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

lunes, 28 de enero de 2013

Algo se apagaba en ti. Tu vitalidad se difuminaba. Tu ser empezaba a marchitarse. 
Ninguno queríamos verlo. Nos negábamos la realidad hasta que fue evidente. No demostramos todo lo que nos importaba. Le dimos la espalda y nos guardamos nuestro amor para otra ocasión. No supimos ver que nos necesitaba ahí. El recuerdo a veces, es felicidad. Con nuestra presencia y los momentos vividos en FAMILIA hubieran mantenido a ese hombre un poco más en vida. 
Lo hecho, hecho está pero tenemos que reflexionar sobre los errores para intentar cambiar y ser mejores personas. Ya está bien de ser egoistas y pensar en nuestra vida sin importarnos la de los demás. No puedo seguir así, estoy cansada de fallar en los momentos más importantes de la vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario