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Estoy fatal, la cabeza me da vueltas y ni corazón te quiere en mi vida. Creía que había conseguido abstraerme de ti, de lo que habías sido y de lo que habías significado para mi. Pero hace un mes me preguntaron si yo creía que los príncipes azules existen y contesté que yo creía que existía pero que éstos están escondidos en sí mismos .Encontré al mío, intenté crear al mío en ti. Intenté creer que en ti había algo escondido, algo que dejabas mostrar de vez en cuando y que me dejabas ver cuando más seguro te sentías, ese era el verdadero yo que hay dentro de ti, ese que tienes que descubrir que está dentro de ti. Cuando vi eso me enamoré de ti, puede sonar raro pero fue así, me enamoré de tus abrazos, de tus ojos, de tu corazón, de tu peculiar forma de ver las cosas. Creí haber descubierto algo en ti que pensaba que tenías que mostrar siempre porque era algo superior, algo muy profundo que podía ser más fuerte que lo que yo había visto, porque lo que yo vi fue muy poco de lo que hay dentro de ti.
Con el tiempo las personas descubren su camino, su verdadero yo e intentan ser quienes creen que son pero ¿y si estamos equivocados? ¿y si en realidad no somos quienes creemos que somos? Ahí es donde intervienen esas personas que están a nuestro lado, esas personas que aunque estés mal están ahí, intentan entenderte poniéndose en tu piel intentado ser tu por un momento, intentan saber que sientes para aliviar tu dolor. Esas personas son capaces sacarte una sonrisa en el momento en el que peor lo estás pasando. Esas personas que se preocupan por ti que siempre están , que nunca te dejarán pase lo que pase son los verdaderos amigos, los que lo serán para toda la vida. Los que nunca te dejarán. Los amigos te ayudan a definirte como persona, junto a ellos te pasas momentos que te marcarán y te harán ver la vida con otro punto de vista, estas personas intentarás ayudarte a encontrar tu verdadero yo y tu también intentarás estar en sus vidas como ellos lo están, intentarás ser importante para ellos como ellos lo son para ti.
Pero no siempre todos los esfuerzos son recíproco, no todas las personas que crees que son indispensables en tu vida creen lo mismo de ti y eso es frustrante. No saber qué puede llegar a pensar de ti el otro es un poco contradictorio si te has abierto de par en par a esa persona , si has hablado de corazón. He llegado a la conclusión que lo que vi en ti solo estaba en mi imaginación pero siento un vacío de todas formas. Algo inexplicable ya que siento que dado más yo por ti que tu por mí, siento el vacío de tener alguien a quién abrirme totalmente. Contigo lo conseguí y creo que me va a costar horrores volver a abrirme de esa manera a alguien, poder expresar en voz alta lo que siento no es fácil y cuando logras hacerlo sientes la necesidad de cada vez que ocurre algo abrirte pero no estás. Cometí el error de abrirme a ti, ¿fue un error también todo lo que me hizo que te considerara especial? Muchas veces me lo considero porque no sé que pensar.
Nunca he aceptado que te quería, siempre me lo he negado desde el momento en el que empecé a sentir algo no quería sentirlo porque sabía que eso solo me traería problemas y así ha sido. Ha llegado la hora de aceptarlo, ha llegado la hora de decir que te quiero, con todas las letras, con todo lo que conlleva esto. Este año te lo he dicho dos veces, te he dicho que te quería dos veces. Puede que tu ni siquiera te acuerdes de esos momentos pero yo sí, puede incluso que ni siquiera lo oyeras pero lo afirmé en voz alta, era la primera vez que le decía a alguien que le quería, era la primera vez que esas dos palabras tenían sentido en conjunto, un sentido muy profundo que nunca había imaginado que pudieran tener solo dos palabras. He comprendido que un te quiero resume toda la admiración que puedes sentir hacía una persona, en una montaña es la cima, en el mar el horizonte, en el desierto el oasis.
No sabes lo difícil que es para mí todo esto, saber que ya nada nos une, saber que si nos vemos no encontraremos qué decirnos. ¿Qué ha pasado?
Mi razón me dice que me aleje de ti, consciente e inconsciente. Me grita cada vez que te veo que huya, que me esconda, que no vuelva a dirigirte la palabra por el daño que me has causado, por todo lo vivido. Mi inconsciente, mi corazón me dice que te llame, que vaya a tu casa y me quede a esperarte, a verte aparecer. Me dice que te bese, que te abrace, que vuelva a abrir mi corazón. Mi corazón quiere que estés otra vez en mi vida. Te necesito.
Con el tiempo las personas descubren su camino, su verdadero yo e intentan ser quienes creen que son pero ¿y si estamos equivocados? ¿y si en realidad no somos quienes creemos que somos? Ahí es donde intervienen esas personas que están a nuestro lado, esas personas que aunque estés mal están ahí, intentan entenderte poniéndose en tu piel intentado ser tu por un momento, intentan saber que sientes para aliviar tu dolor. Esas personas son capaces sacarte una sonrisa en el momento en el que peor lo estás pasando. Esas personas que se preocupan por ti que siempre están , que nunca te dejarán pase lo que pase son los verdaderos amigos, los que lo serán para toda la vida. Los que nunca te dejarán. Los amigos te ayudan a definirte como persona, junto a ellos te pasas momentos que te marcarán y te harán ver la vida con otro punto de vista, estas personas intentarás ayudarte a encontrar tu verdadero yo y tu también intentarás estar en sus vidas como ellos lo están, intentarás ser importante para ellos como ellos lo son para ti.
Pero no siempre todos los esfuerzos son recíproco, no todas las personas que crees que son indispensables en tu vida creen lo mismo de ti y eso es frustrante. No saber qué puede llegar a pensar de ti el otro es un poco contradictorio si te has abierto de par en par a esa persona , si has hablado de corazón. He llegado a la conclusión que lo que vi en ti solo estaba en mi imaginación pero siento un vacío de todas formas. Algo inexplicable ya que siento que dado más yo por ti que tu por mí, siento el vacío de tener alguien a quién abrirme totalmente. Contigo lo conseguí y creo que me va a costar horrores volver a abrirme de esa manera a alguien, poder expresar en voz alta lo que siento no es fácil y cuando logras hacerlo sientes la necesidad de cada vez que ocurre algo abrirte pero no estás. Cometí el error de abrirme a ti, ¿fue un error también todo lo que me hizo que te considerara especial? Muchas veces me lo considero porque no sé que pensar.
Nunca he aceptado que te quería, siempre me lo he negado desde el momento en el que empecé a sentir algo no quería sentirlo porque sabía que eso solo me traería problemas y así ha sido. Ha llegado la hora de aceptarlo, ha llegado la hora de decir que te quiero, con todas las letras, con todo lo que conlleva esto. Este año te lo he dicho dos veces, te he dicho que te quería dos veces. Puede que tu ni siquiera te acuerdes de esos momentos pero yo sí, puede incluso que ni siquiera lo oyeras pero lo afirmé en voz alta, era la primera vez que le decía a alguien que le quería, era la primera vez que esas dos palabras tenían sentido en conjunto, un sentido muy profundo que nunca había imaginado que pudieran tener solo dos palabras. He comprendido que un te quiero resume toda la admiración que puedes sentir hacía una persona, en una montaña es la cima, en el mar el horizonte, en el desierto el oasis.
No sabes lo difícil que es para mí todo esto, saber que ya nada nos une, saber que si nos vemos no encontraremos qué decirnos. ¿Qué ha pasado?
Mi razón me dice que me aleje de ti, consciente e inconsciente. Me grita cada vez que te veo que huya, que me esconda, que no vuelva a dirigirte la palabra por el daño que me has causado, por todo lo vivido. Mi inconsciente, mi corazón me dice que te llame, que vaya a tu casa y me quede a esperarte, a verte aparecer. Me dice que te bese, que te abrace, que vuelva a abrir mi corazón. Mi corazón quiere que estés otra vez en mi vida. Te necesito.



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