Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

sábado, 23 de enero de 2010

Una vez más estabas a mi lado



Esta noche he sentido tu presencia al lado mía otra vez.

Hacía mucho que no te sentía presente.

Reviví mentalmente una vez más el momento en el que me quedé atrás. Me quedé esperándote, momento en el que un abrazo llevó a algo más, a algo que nunca había sentido antes. Era una sensación distinta a las vividas, una sensación que engancha. En ese momento rocé la felicidad, supe lo que se podía sentir cuando eras feliz. No me faltaba nada, estabas tú.

Reviví ese momento como si se hubiera parado el tiempo en ese instante, como si nada hubiera pasado y me sentí igual de feliz.

Sentí que estabas al lado mía, sentí que nunca te habías ido, que seguías ahí esperándome.

Sé que no es la realidad y lo más sorprendente es que no me duele porque hace tiempo aprendí que tu no eras para mi, que no eras como pensaba. Me decepcionaste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario