Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

sábado, 20 de febrero de 2010

Nunca, nunca, nunca


Nunca sentirás lo que siento por ti, nunca me querrás como te quiero, nunca pensarás del modo en el que pienso en ti.

Nunca parece que sea exagerar, siempre deben quedar esperanzas para un quizás pero ¿de qué sirve engañarse?

No vas a pasarte horas, días, noches, veranos, años, minutos, segundos, otoños en todos los lugares que hemos estado juntos o en los sitios que nos han faltado por visitar, recordando lo que hemos vivido juntos, recordando aquella frase, recordando aquel abrazo, reviviendo ese instante en el que todo era distinto, en el que podría haber habido un tu y yo, en el que hubo un tu y yo pero distinto al que quería que hubiera.

1 comentario:

  1. Señorita Felicidad, haga usted el favor de 'agregarme' como amigo/a de una vez.

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