Nunca sentirás lo que siento por ti, nunca me querrás como te quiero, nunca pensarás del modo en el que pienso en ti.
Nunca parece que sea exagerar, siempre deben quedar esperanzas para un quizás pero ¿de qué sirve engañarse?
No vas a pasarte horas, días, noches, veranos, años, minutos, segundos, otoños en todos los lugares que hemos estado juntos o en los sitios que nos han faltado por visitar, recordando lo que hemos vivido juntos, recordando aquella frase, recordando aquel abrazo, reviviendo ese instante en el que todo era distinto, en el que podría haber habido un tu y yo, en el que hubo un tu y yo pero distinto al que quería que hubiera.



Señorita Felicidad, haga usted el favor de 'agregarme' como amigo/a de una vez.
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