Parece que habeis olvidado que existo. Si creeis que puedo seguir este ritmo lo llevais claro. Veo cómo elegis como protagonistas de vuestra vida a personas que no vale nada. Las anteponeis a todo y os dedicais a servirles. No decís lo que pensais porque os limitais a no pensar y yo paso a ser un error o un incordio al que ver una vez a la semana.
Amenazas para que me vaya a una casa en la que tampoco me quieren porque no fui educada a imagen y semejanza de una imbécil que no quería hijos, solamente sobrinos a los que malcriar. Nunca me has considerado parte de la familia. Siempre he sido un cero a la derecha. Nunca me has dedicado más de cinco segundos para comprender mi comportamiento, para enseñarme las lecciones que consideras tan vitales y fundamentales. Sabes, te odio.
Estoy muy cansada de aguantar comportamientos egocéntricos de personas a las que era mejor ni haber conocido per,o el destino y el miedo a la soledad me las han traido a mi vida.
Me siento encerrada en dos " familias" a las que no pertenezco. Me siento fuera de lugar y nadie se da cuenta... ¡eso es lo que más me indigna!
Puedo aguantar mil cosas, chillar, desahogarme y volver a poner buena cara. Soy una experta pero, he llegado a mi límite. ¡No puedo más!



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