Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Momentos incómodos en los que lo único que deseas es huir. No sé cómo avanzar contigo, no puedo permitir que sepas lo que siento. No puedo permitir que veas cómo te miro, no puedo. No puedo hablar contigo sin evitar medir las palabras. Te tengo al lado evito el contacto, con todas mis fuerzas para que no veas ni un poco de lo que siento por ti.

Ver cómo nadie tiene miedo a mi alrededor, cómo suceden las historias mientras yo necesito seguir a flote. Mientras permanezco ausente mirándote en silencio.

Euforia ajena que me carcome. Momentos en los que me destrozaste con palabras hirientes donde las haya. Me hundo en mi propia mierda. dudo de todo lo que me rodea. Cada día que pasa tengo más ganas de huir... de irme lejos y no volver...

Todos piensan en si mismos, se quejan de sus dichosas realidades y no quieren ver cómo se te está cayendo todo. Cómo todo lo que estás construyendo se desmorona. Nadie se para a ayudar, todos permanecen a la espera de ver cómo la histeria y la desesperación salen a pasear.


No

No hay comentarios:

Publicar un comentario