Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

viernes, 20 de enero de 2012

Besos perdidos en noches olvidadas. No quiero seguir así, si me pierdo que sea con alguien con el que quiero perderme porque le quiera. No quiero seguir jugando para ver si hay suerte y me suena el teléfono al día siguiente. Estoy cansada de las promesas que hacen antes de meterte la lengua hasta el esófago. No vale la pena estar en el Olimpo para caer de golpe contra el suelo. No sale factible hacer que te crees todas las tonterías que dicen personas que sabes que no vas a volver a ver nunca más. A pesar de todo, yo siempre me lo creo. Siempre creo que si alguien te dice algo bonito es porque lo siente. He aprendido a base de una, otra y mil... que la gente miente, lo único que quieren es ser menos desgraciados por cinco minutos. Te usan para sentirse mejor, te dicen toda clase de gilipolleces para que caigas rendida a sus pies. Luego, no tardan ni cinco minutos para pegarte la patada y pasar a otra cosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario