Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

miércoles, 25 de enero de 2012

Me siento gilipollas viendo como mi mente vuela. Tú eres el jodido protagonista de todos mis delirios. No sé cuantas veces he soñado despierta con tenerte a mi lado y no sufrir la tensión que me invade cuando eso sucede. No sé cuantas veces me ha venido el momento en el que después de una noche surrealista yo salía del coche y miraba hacia atrás. Tengo esa imagen de ti, en el coche parado clavada en la mente. Por fin, cuando decido hacer algo tú me ignoras. Con eso consigues sin saberlo que me sienta ridícula y una mierda... no consigo pasar la barrera que está impuesta por miedo a ser descubierta, por tener que descubrir mis sentimientos y salir perdiendo una vez más.

Tengo unas ganas inmensas de llorar, de mandar a tomar por culo los apuntes y tirarme en la cama... eso me llevaría a darle mil vueltas a la cabeza y acabar con la autoestima más por los suelos de lo que la tengo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario