En tres semanas siento como si te conociera desde siempre. No sé si estábamos destinados a conocernos. Sinceramente, no me preocupa en absoluto esa cuestión. En lo que me gusta pensar es en que nuestros caminos se unieron en una noche que se alarga a nuestro presente.
A tu lado, todos mis inquietudes que van unidas a la mísera rutina desaparecen. Me das tranquilidad y me transportar a otro mundo, al que estamos construyendo sin darnos cuenta. Quizá todo vaya rápido, o despacio. No sé exactamente, lo único que sé es que vamos avanzando sin darnos cuenta. Todo fluye sin que nos paremos ni a pensarlo.
Nuestra historia sólo acaba de empezar.
domingo, 25 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario