Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

lunes, 2 de abril de 2012

El insomnio y la soledad
Presente marcado por las ansiadas ganas de volar junto a ese alguien al que espera ansiosamente. Amanecer sentenciado por las ganas de vivir una historia que marque su pequeño corazón para siempre. Perderse en la alegría que lo reinaba todo y de la que sólo queda el recuerdo. Pactar con el diablo para dejar relegada en el olvido a la soledad, que amarga cada instante con el frío que recorre cada recoveco de su bello desnudo. La nostalgia del ayer como protagonista indiscutible de un mañana indefinido.

(Trabajo de clase)

No hay comentarios:

Publicar un comentario