Supongo que tardaré en decirte que te quiero no sé si por miedo o por qué.
Ayer me entraron ganas de llorar mientras estaba contigo. Tenía ganas de llorar de felicidad. Una sensación extraña y a la vez placentera. Estábamos en tu cama perdiéndonos en nuestros juegos carnales mientras pensaba en congelar el momento para no salir de esa habitación. Ahora estoy en mi casa, pensando en cuándo volveré a verte. Reflexionando sobre todos los momentos en los que tuve el impulso de decirte que te quiero y no te lo dije.
Tengo flashes de momentos vividos en esta pequeña historia que lleva tan sólo un par de páginas, que me hacen tener una sonrisa infinita al pensar en ti. Quizá sea demasiado pronto, por eso estoy asustada pero joder... te quiero...
domingo, 1 de abril de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario