Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

domingo, 1 de abril de 2012

¿Y si te digo que te quiero?

Supongo que tardaré en decirte que te quiero no sé si por miedo o por qué.

Ayer me entraron ganas de llorar mientras estaba contigo. Tenía ganas de llorar de felicidad. Una sensación extraña y a la vez placentera. Estábamos en tu cama perdiéndonos en nuestros juegos carnales mientras pensaba en congelar el momento para no salir de esa habitación. Ahora estoy en mi casa, pensando en cuándo volveré a verte. Reflexionando sobre todos los momentos en los que tuve el impulso de decirte que te quiero y no te lo dije.

Tengo flashes de momentos vividos en esta pequeña historia que lleva tan sólo un par de páginas, que me hacen tener una sonrisa infinita al pensar en ti. Quizá sea demasiado pronto, por eso estoy asustada pero joder... te quiero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario