Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

viernes, 2 de abril de 2010

Cambio de rumbo

Por fin me he dado cuenta de que no sirve de nada echar de menos algo que quizá si tuviera no querría seguir con ello. Tomé una decisión deseando estar equivocada, queriendo que alguien viniera y me diera todas las razones por las que estaba equivocada pero eso nunca pasó. No formo parte de vuestra vida desde el día en el que la mía cambió totalmente porque nadie quiso darle importancia a ese momento, nadie quiso darse cuenta del significado de ese momento. No quisisteis ver lo que había detrás de ese momento de sinceridad descontrolada, no quisisteis remontar al pasado y cambiar aquellas cosas, solo hicisteis como si nada hubiera ocurrido y yo me equivoqué jugando con vosotras a lo mismo una vez más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario