Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

viernes, 9 de abril de 2010

La vida sólo es el interminable ensayo de una obra que nunca se estrenará

Esta noche no he dormido, no he podido conciliar el sueño y la única manera que encontré para poder dormir y pensar en ti fue abrazarme a la almohada pensando que eras tú. Así pude soñar contigo una vez más. Mi mente decidió quedarse pensando que seguíamos juntos, que la obra nunca acabaría y me dabas, en la oscuridad, esos besos que no me diste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario