Mi reloj sigue funcionando pero yo no sigo aquí. Mi mente se ha quedado sumergida en otro mundo, ha vuelto al pasado y ha deseado con todas sus fuerzas seguir viéndote como te veía, mi corazón ha querido seguir latiendo por ti y mi cuerpo ha deseado seguir respirando junto a ti el mayor tiempo posible antes de volver a la realidad y darse cuenta de que nada era lo que creía.

Dicen que las despedidas son el principio de un nuevo encuentro, que donde hay un final también hay un principio pero la distancia que nos puede separar físicamente no hará que perdamos esta amistad porque la distancia no es una barrera para algo que es tan verdadero.

Tus ojos me guiaron hacia lo desconocido.

He estado esperando mi momento sabiendo que nunca llegaría.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Te debo algo? Ah, si... la vida.

Soy consecuencias de tu pasado, de tus errores. Se supone que tengo agradecerte eternamente que me hubiera dado la vida pero sabes, es lo único que has hecho por mi.

Te has dedicado toda tu vida a dejarme fuera, a hacer que vea que supuestamente soy una egoista que sólo piensa en si misma. Pero sabes, tienes razón soy egoista pero por una razón, si nadie piensa en mi alguien lo tendrá que hacer ¿no?

Te olvidas de mi en un par de semanas y pretendes que me tome como si nada que te pires y pretendas que me quede una semana más con mi padre. No la llevas clara ni nada...

Mira, ni te has molestado en conocerme, ni sabes cuando estoy mal pero lo más triste es que no te importa lo más mínimo y lo demuestras día a día.


No hay comentarios:

Publicar un comentario